Adriana Blanco | Cinco recomendaciones para empezar con la educación financiera de los hijos
661
post-template-default,single,single-post,postid-661,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-theme-ver-10.0,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

Cinco recomendaciones para empezar con la educación financiera de los hijos

El ahorro es un aprendizaje que, en la etapa adulta, se transforma en hábito. Sin embargo, este aprendizaje financiero tiene que empezar durante la infancia.

Cuando una familia se fundamenta en la estabilidad financiera vive su día a día con tranquilidad sin embargo no nacemos enseñados por lo que nada mejor que sembrar temprano para obtener resultados duraderos.

Como ya bien sabemos, el aprendizaje empieza desde el momento del nacimiento. Los más pequeños de la casa son como esponjas y absorben todo, al igual, que muchos hábitos los aprenden por imitación. Muchos padres se preocupan por enseñar valores, moral, costumbres, etc. mientras que las instituciones educativas solamente se centran en las ciencias, la historia y el lenguaje. Pero ¿cuándo se les enseña cómo manejar las finanzas?

Los padres tienen la tarea, primeramente de explicarles, en la medida que puedan entender en cada una de sus etapas, cómo ahorrar, cómo administrarse, el valor del dinero, etc y dar ejemplo con su hacer. Piensen que en el momento en que sus hijos aprendan a cómo ser financieramente estables, hará de ellos personas con mayor probabilidad de éxito y felicidad.

Una buena rutina forma hábitos que serán difíciles de cambiar una vez adquiridos.

¿Cuándo debemos empezar a enseñar educación financiera?

La educación financiera debe iniciar desde el momento mismo en que se conoce la noticia del embarazo. La calidad de la educación otorgada es fundamental en el proceso de aprendizaje de los hijos, por esto es normal que el padre re aprenda y modifique sus hábitos en función de los mensajes que va a enseñar.

Una correcta educación financiera debe tener presente el éxito como posibilidad permanente de cualquier persona y el fracaso como elemento necesario para alcanzar el éxito.

La facilidad para superar las frustraciones y la capacidad para fijar y cumplir metas se pueden empezar a conseguir desde el vientre materno.

“Las rutinas en casa, como apagar la luz, enseñar a cepillar los dientes con bajo consumo de agua, reciclar e incluso ir al mercado pueden ser excusas perfectas para enseñar juegos orientados a desarrollar habilidades y pensamientos que los lleven a ser exitosos financieramente”, afirma Javier Cárdenas, Business Consultant de Finance Group.

¿Cómo orientar en este aprendizaje?

Lo primero que se debe hacer es crear un lenguaje optimista y ganador a pesar de las adversidades. Las sensaciones transmitidas al bebé tanto por la madre como por el padre deben ir enfocadas a la posibilidad de ser exitoso, ya que si una persona solo ve problemas no sabe qué es el éxito y difícilmente entenderá que financieramente todo es posible.

El lenguaje ganador debe ir acompañado de métodos para que los niños tomen decisiones acertadas de la mano de sus padres. La estructura lógica es sin duda la herramienta para disminuir sustancialmente los errores y las frustraciones, con lo que todos los juegos que desarrollen la lógica del niño, son perfectos para aplicar.

Es muy importante que dentro de las etapas se establezca el reconocimiento del trabajo en equipo así como la construcción de la confianza en los demás. El éxito financiero se construye mucho mejor con redes de apoyo ya que las relaciones personales son necesarias para triunfar.

El establecimiento de metas alcanzables, en función de la lúdica, como disminuir el pago del servicio de luz con reconocimiento a la labor del niño, hace que las finanzas personales se construyan poco a poco.

Enseñar a producir es otra etapa muy valiosa; que el niño aprenda a vender en el ámbito familiar, a hablar en público y a reconocer que sus ingresos provienen de sus labores. Esto conduce al siguiente paso: el ahorro, alcancías, cuentas de ahorro u otras herramientas que ayuden a que la educación financiera empiece a mostrar resultados.

¿Para qué sirve educar en finanzas personales?

Educar financieramente a los hijos ayuda a formar bajo el éxito planeado y no bajo la necesidad de la inmediatez.

En gran parte del mundo en el que vivimos, muchas personas prefieren adquirir un nuevo celular antes de asegurar su casa o ropa de moda antes de pagar un seguro médico.

Un joven que haya recibido educación financiera en su hogar desde temprana edad destacará entre los demás. Una de las ventajas que tendrá se verá en su autoestima, la capacidad de enfrentarse a problemas y sacar provecho de ellos, la planeación de su corto, mediano y largo plazo, el óptimo manejo del tiempo, el saber que hay un equipo que puede ayudar a dar resultados y por sobre todo la mayor probabilidad de alcanzar sus sueños.


Te asesoro con una adecuada planeación financiera para que logres las metas de tu familia siempre con la mejor protección. Mis servicios, consisten en una asesoría comparativa de planes para el ahorro con diferentes empresas; ajustándonos al perfil, necesidades y prioridades de los clientes.

¡Escríbeme a asesoria@adrianablanco.mx y con mucho gusto te atenderé!

Fuente: Portafolio

No Comments

Post A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.