Adriana Blanco | La importancia de asegurar su educación
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La importancia de asegurar su educación

Una de las mejores decisiones que pueden tomar como padres consiste en planear desde hoy la educación universitaria que desean para sus hijos. Invertir en su educación es una sabia decisión, una determinación que tiene un rendimiento muy alto ya que esta persona desarrolla su máximo potencial intelectual, construye un futuro mejor y contribuye a crear una sociedad más justa, innovadora y productiva.

Con el aumento de precios, la educación privada parece en ocasiones algo inalcanzable, sobre todo cuando se trata de una carrera profesional; el costo promedio de una licenciatura en una universidad privada va desde los 125 mil a 930 mil pesos, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). Sin embargo, la decisión de pagar una carrera en una universidad privada no debe tomarse a la ligera ya que existen varios aspectos que deben evaluarse.

Opciones de inversión en el mercado

Para atender el costo de una formación universitaria, existen diversas opciones: becas y esquemas de pago que ofrecen las instituciones académicas, créditos de la banca comercial y de intermediarios financieros, e instrumentos como los seguros para educación superior.

Crédito comercial: esta opción para educación superior (licenciatura y posgrado) es aún incipiente en México. Apenas el 8 por ciento de los mexicanos utiliza un financiamiento para fines educativos. Esta baja penetración, se debe a que los financiamientos para estudios universitarios son pocos y no son ampliamente publicitados. Además, al igual que otros productos de la banca tradicional, los créditos disponibles tienen requisitos que podrían ser difíciles de satisfacer, especialmente para las familias mexicanas de bajos ingresos, paradójicamente, el sector poblacional que puede mejorar su destino con la educación superior.

Becas (totales o parciales): es una buena opción pero tienden a tener un cupo limitado; es decir, habrá jóvenes que, a pesar de su talento, no tendrán acceso al patrocinio. Además, existen esquemas de “becas” que sólo se otorgan como descuentos (son claramente “ganchos” comerciales) pero que sólo serán aplicables durante el primer periodo. De igual forma, se estima que el 70 por ciento del apoyo se pierde antes de la mitad de la carrera.

A la hora de considerar un crédito comercial para la educación superior de tus hijos, existen riesgos que deben de tener en cuenta:

Valorar las ofertas y sus condiciones: es indispensable conocer los distintos productos que están disponibles en el mercado, analizando a fondo aspectos como tasa de interés, costo anual total (CAT), plazo, requisitos, monto y periodicidad de los pagos, condiciones en pagos adelantados, etc. Si decides solicitar un crédito universitario, debes revisar con rigor todas las cláusulas, tal y como harías en otras clases de créditos.

Visión de largo plazo: en muchos casos, el pago del financiamiento se extiende más allá del día de la graduación, es decir, se asume que el estudiante titulado, ya integrado al mercado laboral, seguirá liquidando el crédito. Esto puede plantear serios problemas. Si el recién graduado sufre desempleo, el riesgo se incrementa sustancialmente, derivando en una situación problemática ya que no podrá contar con recursos para liquidar el crédito.

Compromiso de rango amplio: un crédito educativo es un compromiso que va más allá de las calificaciones y los promedios. Guste o no, estos financiamientos se integrarán a un historial crediticio. Un mal uso del apoyo, al final del día, complicará el acceso a otros instrumentos muy necesarios: crédito para vivienda, préstamos para iniciar un negocio, tarjeta de crédito, etc.

La mejor opción: un seguro educativo

Los seguros educativos son un sistema de ahorro que se contrata desde la infancia del estudiante para reunir recursos que se destinarán al pago de la carrera universitaria. Actualmente, son la mejor alternativa por los grandes beneficios que aportan a las familias.

Para empezar a ahorrar, la mejor ocasión es cuando tus hijos acaban de nacer, ya que así tendrás más tiempo para cumplir tu objetivo y las cantidades que destines a su seguro serán menores, permitiéndote tener una economía familiar más sólida.

El costo del seguro va en función del plan adquirido y sobre todo de la cantidad que se pretende dar al menor para su educación superior. Como este seguro está manejando una inversión de ahorro, es recomendable contratar el producto en Unidades de Inversión (UDIS) para que el dinero no pierda su poder adquisitivo en el tiempo, durante la vigencia del seguro.

Pongamos un ejemplo: en el caso de una persona de 30 años que tiene un hijo de un año y le gustaría que estudiara en una universidad privada de prestigio, podrá contratar un seguro educativo con una prima aproximada de 53 mil pesos anuales, con el objetivo de lograr una meta de ahorro de 900 mil pesos, hasta que el pequeño cumpla la mayoría de edad.

La herramienta financiera también tiene el beneficio de ser un seguro de vida que en caso de fallecimiento o en caso de sufrir cualquier incidente que impidiera que el padre o lo madre volvieran a trabajar (invalidez total y permanente), otorgaría la suma asegurada en ese momento, es decir, los 900 mil pesos.

Adicional a esto, una vez cumplidos los 18 años, los hijos recibirían el monto previsto para cubrir su educación, asegurando con esto que se cumpla con el compromiso que como padres se plantearon.


Soy Adriana Blanco, Agente Patrimonial certificada por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público desde marzo del 2013.

Te asesoro con una adecuada planeación financiera para que logres tus metas siempre con la mejor protección. Mis servicios, consisten en una asesoría comparativa de seguros educativos con diferentes empresas; ajustándonos al perfil, necesidades y prioridades de los clientes.

Si tienes la oportunidad de contratar un seguro educativo, no lo dudes, recuerda que nadie está exento a los imprevistos, pero sí podemos protegernos ante ellos. La educación es una de las mejores herencias que los padres pueden dejar a sus hijos. ¡Planéala con tiempo y evita endeudarte!

¡Escríbeme en asesoria@adrianablanco.mx y con mucho gusto te atenderé!

Fuente: Mundo Ejecutivo

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